Actividades Físicas Saludables

▶️ Actividades Físicas Saludables ◀️ Las actividades físicas saludables se convierten en protagonistas cuando se trata de cuidar la salud. En esta nota, una guía para elegir la gimnasia más adecuada, de acuerdo a los gustos y necesidades.

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Actividades Físicas Saludables

Que la ciencia y la tecnología del siglo XX simplificaron la vida cotidiana es una de esas verdades que nadie pone en duda. La mecanización sustituyó el uso del cuerpo en la mayoría de las actividades y ahora los trabajos se realizan en forma más eficiente y en menor tiempo.

Pero, sin proponérselo, la mujer del nuevo milenio quedó inmersa en un sedentarismo que puede afectar su bienestar al inclinar la balanza hacia la inactividad física más de lo deseado. “Mente sana en cuerpo sano”, decían los antiguos romanos, una premisa que en los tiempos que corren renueva su vigencia.

Índice

    LA SALUD ES LO PRIMERO

    El exceso de grasa corporal, los insistentes dolores de cabeza y espalda, los problemas articulares, la falta de flexibilidad o tonificación muscular y el no poder correr ni al colectivo son problemas que se generan por falta de entrenamiento físico, así como también por una mala alimentación.

    El hombre ingiere muchas proteínas, pero Dios le dio los pies para caminar, por eso el sedentarismo trae un montón de enfermedades, como la obesidad y los problemas cardiovasculares”, señala el especialista en nutrición Carlos Urroz, quien trabaja junto al profesor de gimnasia y licenciado en Deportología Sergio Mc. Kay para brindar un plan completo de deporte y reeducación alimentaria.


    La profesora Jacqueline Ann Giella asegura que la mujer argentina siempre acude al gimnasio más allá de querer tonificar sus músculos u obtener elasticidad para adelgazar alguna parte de su cuerpo. Esta actitud está relacionada con una mirada muy estetizante de la actividad física, sin embargo poco a poco los gimnasios están tomando más conciencia de la importancia de una buena dieta, el cuidado de la columna, los cambios hormonales de la mujer y la gimnasia como sinónimo de una mejor calidad de vida.

    NUNCA ES TARDE

    Para quienes jamás levantaron una pesa o intentaron salir a correr, resulta oportuna la frase “mejor tarde que nunca”. El cuerpo siempre está dispuesto a ponerse en marcha, porque esto significa importantes aumentos en la función circulatoria, respiratoria y muscular, aseguran los especialistas.

    También mejora la utilización del oxígeno, la preservación de la función mental y los cambios en las funciones metabólicas.Cuando se inicia una actividad de este tipo hay que tener ciertos cuidados. Si quien guía el entrenamiento no se acerca a dar una rutina especial para los recién llegados o a alertar sobre las exigencias de la actividad para poder medir el desgaste, es para desconfiar. 

    Nunca se debe perder de vista que la gimnasia pone en juego la salud y siempre tiene que haber alguien especializado y capaz que contenga esa situación.Los primeros días son fatales y lo más seguro es que se fantasee con la idea de abandonar ese “sufrimiento”, pero poco a poco el cuerpo empieza a acostumbrarse. Es importante que el entrenamiento inicial ponga a trabajar todos los músculos y no por partes.

    ARRIBA, ABAJO…

    No todas las gimnasias permiten bajar de peso. ¿Por qué? Porque la grasa se quema con un trabajo aeróbico mantenido durante al menos 30 minutos, momento a partir del cual el organismo recurre a las reservas de grasas como fuente de energía. Trabajo aeróbico es aquel en el que no falte el oxígeno encargado de transportar las grasas a través de la sangre , lo que se logra manteniendo un ritmo cardíaco determinado, que depende de la edad y de la condición física.

    Por ejemplo, en el caso de una persona de 30 años que no esté muy excedida en peso, el ritmo cardíaco debe estar entre las 125 y 135 pulsaciones por minuto. Entre estas actividades se encuentran las clases de aeróbics, salir a correr o caminar, la cinta (preferiblemente en pendiente hacia arriba para fortalecer también las piernas) y otras máquinas, como el escalador. Si ese ritmo se aumenta, se estaría haciendo trabajo anaeróbico, que sólo fortalece los músculos.

    MI REINO POR UN MÚSCULO

    Quienes deseen tonificar sus músculos deben hacer un trabajo bien pautado para que no se deformen. No hay que tenerle miedo a las pesas, siempre y cuando no se usen en exceso. El trabajo anaeróbico, donde a la inversa del anterior se trabaja con falta de oxígeno y no hay una recuperación, sirve cuando se quiere trabajar el músculo, fortalecer el corazón o lograr una tonificación general. En este caso, las pesas o los aparatos son ideales para endurecer, así como también los trabajos localizados de repeticiones.

    EL MOMENTO DE LA ELECCIÓN

    Elegir la actividad física adecuada de acuerdo a cada necesidad, edad e incluso carácter es fundamental para obtener buenos resultados y evitar deserciones. En materia de ofertas, las hay de muy variado tipo: desde el yoga y el step hasta la localizada y aeróbica, el abanico es amplio. A esta propuesta se suman algunas novedades como el speeding, el aerocardiobox y el tae-bo. También se registran cambios en el enfoque de las diferentes gimnasias, que no sólo se ocupan de la cuestión estética, sino que apuntan al bienestar interior. No es raro que el tae-bo enarbole la bandera de “cambiar los cuerpos de adentro hacia afuera”.

    Como tampoco es extraño que, como consecuencia del estrés y la presión diaria, la mayoría de los profesores de gimnasia propongan abrir y cerrar sus clases con ejercicios que combinan movimientos de yoga y expresión corporal. Estiramientos, trabajo con pelotas gigantes, concentración en la respiración, masajes, son algunas de las actividades que se practican durante la clase para prepararse para un esfuerzo más intenso o, simplemente, para irse relajado.

    A la cabeza de las gimnasias de vanguardia se encuentran
    Tae-bo: combina movimientos del boxeo, tae-kwon-do y aeróbics con una música energética. Se trabaja intensamente la parte inferior del cuerpo a través de las patadas y, junto a los golpes, se logra un ejercicio integral. No hay restricción según la edad, pero es difícil adecuarse al ritmo que exige. Es excelente para bajar de peso y tonificar.
    Aerocardiobox: se trata de una mezcla de boxeo con aerobics, y se recomienda empezar de a poco; recién al mes se puede hacer la rutina completa. Es aconsejable para los que ya tienen cierto entrenamiento.

    Speeding: es una clase con varias bicicletas fijas (en subida, en bajada, etc.), que coordina un profesor. La idea es ambientar un circuito ciclista. Es muy importante la motivación del guía para que la clase no se torne aburrida y estática. Es un trabajo aeróbico, pero también exige en forma localizada a las piernas y los glúteos. Hay un buen desgaste de energía, pero la tonificación no es pareja. Es recomendable para los precursores y los que quieren probar algo nuevo.

    VERDADES Y MENTIRAS

    La actividad física está llena de mitos y creencias, que no siempre son ciertas. ¿Quién no ha escuchado alguna de estas frases?

    “Si estás agitada es porque quemás grasa”. Los trabajos para bajar de peso tienen que ser siempre aeróbicos, es decir, sin deuda de oxígeno, que es el transportador de grasa a través de la sangre. Si uno está agitado no se pierden talles, sino que se está realizando un trabajo anaeróbico.

    “No te preocupes, la pancita la bajás haciendo muchos abdominales”. Los ejercicios abdominales engrosan el músculo. Por lo tanto, si se tiene 70 cm de cintura, el trabajo del músculo abdominal tonificará la masa muscular, y la cintura puede llegar a medir 75 cm.

    “Si estás embarazada ¡dejá de hacer gimnasia!”. Las embarazadas pueden seguir haciendo ejercicio siempre y cuando se adapten a esa nueva realidad. Sólo está prohibido hacer abdominales.

    “Cuanto más te abrigás para hacer deporte, más calorías quemás”. Lo único que provoca el exceso de abrigo es la pérdida de agua y un mayor esfuerzo metabólico para mantener la temperatura corporal en 37 grados. Al final de la actividad puede pesar menos, pero se debe a que está deshidratado.

    “Si no como nada y hago ejercicio, voy a bajar antes de peso”. Para perder grasa hay que comer bien, porque el cuerpo necesita el combustible que le da la glucosa y los hidratos de carbono para rendir físicamente. Si no recibe esos nutrientes a través de los alimentos, comienza a consumir los almacenados en el tejido muscular.

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