El asma: una enfermedad de nuestros días

▶️ El asma ◀️ Este mal no tiene cura, aunque sí tratamiento y la posibilidad de que quien lo padezca pueda llevar una vida normal.

El asma es una enfermedad crónica que afecta a 150 millones de personas en el mundo. Descubre sus síntomas, su tratamiento y qué debes hacer en caso de sufrir un ataque.

Según los últimos datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el asma podría estar afectando entre 100 y 150 millones de personas en el mundo, y ocasionar una mortalidad anual de dos millones de personas.

Estos datos la convierten en una de las enfermedades crónicas más comunes.
En Europa, por ejemplo, el asma afecta a un 8% de la población del Reino Unido, un 5% de la de Irlanda y un 2% de la de Grecia. En España, las cifras van desde el 1% en Huelva, al 1,1% en Galdakao (Vizcaya), el 1,7% en Oviedo, el 3,5% en Barcelona y el 4,7% en Albacete. Las localidades españolas con menos afectados son Almería, Castellón y Valencia, mientras que en Bilbao, Barcelona y Cádiz es donde más asmáticos existen.

EL ASMA
EL ASMA

Los expertos desconocen la causa de estas variaciones, aunque apuntan que podría deberse a factores alimenticios, climáticos o genéticos. Precisamente por estos motivos, la cifra de casos de asma sería menor en los países mediterráneos que en los anglosajones.

Sin duda, estos datos son lo suficientemente preocupantes como para que cada año se celebre el Día Mundial del Asma (en el mes de mayo) y se trate de informar a la población.

Índice

    DEFINICIÓN Y SÍNTOMAS DE EL ASMA

    ¿Qué es exactamente el asma? Es una enfermedad crónica, que supone la inflamación de los bronquios -encargados de llevar el aire a los pulmones-, debido a la irritación que producen ciertos estímulos, como el polen, la contaminación, el humo y el ejercicio físico. Requiere atención médica de por vida y es muy importante conocer sus síntomas:
    · Tos mientras se hace ejercicio.
    · Falta de aire en reposo.
    · Silbidos o pitos en el pecho cuando se respira.
    · Sensación de opresión en el pecho.

    ¿QUÉ FACTORES CAUSAN ASMA?

    · Las infecciones víricas.
    · El polen, los ácaros y el pelaje de los animales domésticos.
    · La exposición al tabaco, el humo, los olores a pintura, algunos perfumes, barnices, ambientadores e insecticidas.
    · Emociones como la risa, el miedo, el nerviosismo y el estrés.
    · Medicamentos como la aspirina y los betabloqueantes.
    · El frío, el calor, las tormentas y las lluvias.
    · El ejercicio físico.

    ¿QUÉ SE DEBE HACER?

    · Limpiar el polvo de la casa con la aspiradora y paños húmedos, con asiduidad.
    · Los filtros del aire acondicionado y la calefacción hay que limpiarlos, al menos, una vez al mes.
    · Evitar las alfombras, las moquetas y las sillas tapizadas.
    · Sustituir los juguetes de felpa por los de madera.
    · Las cortinas deben ser de algodón lavable o de plástico.
    · Los almohadones deben de estar confeccionados con gomaespuma, y los edredones, con tejidos acrílicos.
    · Para las sábanas y pijamas, optar por el lino o el tergal.
    · No guardar mantas o prendas de lana en el armario.
    · Reducir la humedad de la casa al 50%.
    · No utilizar ni zapatillas ni guantes forrados de piel.
    · Sobre todo en época de polinización, evitar salir al campo o pasear por jardines y mantener cerradas puertas y ventanas.
    · Evitar tener plantas que florezcan.
    · Utilizar gafas de sol y mascarillas.
    · Antes de acostarse, humedecer el ambiente.
    · Lavar los animales domésticos una vez por semana.
    · No fumar y evitar fumar en los lugares donde se encuentre un asmático.
    · No utilizar desodorantes ambientales, ni insecticidas en aerosol.
    · Evitar productos de limpieza, como el amoniaco y el aguafuerte; optar por la lejía, sobre todo en el cuarto de baño y la cocina.
    · No usar polvo de talco.

    EL ASMA: TRATAMIENTO

    Existen dos clases de medicinas para el asma: los broncodilatadores, que son medicinas que ayudan a frenar los ataques de asma después de que han comenzado, y los anti-inflamatorios, que contribuyen a evitar los ataques desde el comienzo.
    Anti-inflamatorios
    – Los corticoesteroides, que protegen las vías aéreas contra irritantes y alérgenos. Pueden ser inhalados, se presentan en pastillas o en jarabe. Se deben administrar durante unos días.
    – Los no esteroides, que se inhalan, protegen las vías contra los alérgenos y ayudan a prevenir ataques causados por el ejercicio.

    · Broncodilatadores
    – Los de acción rápida, que se inhalan, abren las vías, facilitan la respiración rápidamente, detienen un ataque ya empezado y previenen los ataques causados por el ejercicio.
    – Los de acción prolongada, que aunque actúan más lentamente, mejoran por más tiempo. Previenen ataques nocturnos y los producidos por la práctica de ejercicio. Pueden ser inhalados o presentarse en pastillas.
    Las vacunas también constituyen una terapia eficaz, sobre todo como medida preventiva.
    La homeopatía, la acupuntura y la medicina alternativa o naturista no suelen ser eficaces y, en muchos casos, pueden suponer un peligro para los enfermos si abandonan el tratamiento tradicional.

    UN CONSEJO

    Una de las preocupaciones de los expertos es el abandono del tratamiento de fondo, cuando el paciente se encuentran bien. Es decir, cuando se lleva meses con un tratamiento y uno se encuentra mejor, se tiende a dejar el tratamiento en el 50% de los casos. El mensaje es claro: nunca se debe abandonar la medicación y siempre hay que consultar con el médico, comunicarle cualquier cambio y someterse a controles periódicos.

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