El Síndrome de la Clase Turista

▶️ El Síndrome de la Clase Turista ◀️ Es el mal de los pudientes, los recién casados o aquellos que pueden pagarse unas vacaciones que requieren un vuelo de larguísimo recorrido.

síndrome de la clase turista

El hospital Ashford, cercano al aeropuerto londinense de Heathrow, ha registrado una treintena de muertes en los tres últimos años. Ello equivale a cerca de un muerto al mes entre viajeros de 28 a 80 años que regresan de un vuelo superior a seis horas.

En la clínica del hospital del aeropuerto internacional de Tokio, las muertes registradas en los últimos ocho años ascienden a 25. Pero en España, AENA asegura que aún no se ha registrado ningún caso.

En general, los pasajeros de edad avanzada, con sobrepeso, varices o lesiones venosas en las piernas, propensos a la hinchazón, consumidores de alcohol o mujeres que toman anticonceptivos son los más susceptibles de padecer la enfermedad.

Índice

    ¿QUÉ ES EXACTAMENTE?

    En realidad se trata de una trombosis venosa profunda (TVP) o, lo que es lo mismo, un coágulo de sangre en los vasos sanguíneos de los miembros inferiores (venas profundas). Y ¿qué la provoca? Las reducidas dimensiones de las butacas, la inmovilidad y la falta de espacio en la mayoría de los vuelos de largo recorrido, aunque tampoco se descarta que pueda pasar en otro tipo de transporte.

    Así, British Airways, que ha decidido incluir una advertencia en sus billetes sobre la necesidad de hacer algo de ejercicio durante los viajes prolongados, recuerda que las complicaciones circulatorias propias de la inmovilidad pueden darse también yendo en coche o en tren.

    ¿CÓMO Y CUÁNDO SE MANIFIESTA EL SÍNDROME DE LA CLASE TURISTA?

    Empieza con dolores, calambres o enrojecimiento de las pantorrillas, y puede llegar a convertirse en una embolia pulmonar, la propia muerte o en una serie de daños irreversibles si el coágulo llega al corazón, los pulmones o el cerebro.
    Aunque puede aparecer de forma inmediata, se han dado casos que han tardado en unos días y otros incluso semanas.

    MEDIDAS DE PREVENCIÓN

    Según los expertos en enfermedades cardiovasculares, la mejor forma de evitar estas trombosis es moverse. La Guía médica para viajar en avión de la Aerospace Medical Association, editada el pasado año por el Servicio Médico de Iberia aconseja: «No colocar equipaje debajo del asiento. Ejercitar las piernas a intervalos regulares. No dormir en una postura apretada. No tomar fármacos hipnóticos y consumir suficiente líquido, pero no bebidas alcohólicas».

    Lo idóneo sería recorrer el pasillo por lo menos una vez cada hora.
    Es conveniente estirar los brazos y las piernas en el propio asiento y ponerse de pie de vez en cuando.
    Un sencillo ejercicio consiste en levantar la punta del pie con energía y mover los dedos durante tres segundos apoyando el talón en el suelo. Luego puede hacerse lo contrario: apoyar la punta y levantar el talón.
    Para los que no sean alérgicos ni padezcan tampoco de úlcera, tomar una aspirina antes de despegar puede ayudar a evitar un trombo gracias a que ésta licúa la sangre.
    En los vuelos nocturnos se desaconseja el uso de pastillas para dormir. El oxígeno es menor a bordo que en tierra y el corazón puede latir más despacio en presencia de barbitúricos.
    El consumo de alcohol contribuye a la deshidratación propia de un ambiente menos oxigenado. El agua o las bebidas refrescantes son siempre más recomendables que los licores o los combinados alcohólicos.

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