Fitness Casual: Sus Beneficios

▶️ Fitness Casual ◀️ ¿Creés que el ejercicio sólo puede realizarse cuando tienes tiempo libre? Estás equivocado. Aunque no lo creas, en el trabajo (ese lugar al que muchos llaman mi segunda casa) hay momentos en los que puedes practicar rápidos y efectivos ejercicios de gimnasia. Su nombre: fitness casual.

FITNESS CASUAL
FITNESS CASUAL

Cuando estás en el trabajo, cuando tecleas; en casa, mientras limpias; en el ascensor, tomando el sol o en pleno atasco puedes hacer… algo de ejercicio. ¡Qué pensabas! Toma buena nota y luce cuerpo este verano por donde vayas.

En tu mesa de trabajo: te proponemos un ejercicio que te ayudará a tonificar tríceps. Pasos: antes de sentarte, colócate a un metro de la mesa. A continuación, abre las piernas hasta la altura de las caderas y estira los brazos, separados al nivel de los hombros. Con los brazos todavía estirados, flexiona el cuerpo hasta apoyar las manos en la mesa. Después, comienza a flexionar los brazos, acercando los codos todo lo que puedas al cuerpo. Si te resulta fácil, aleja un poco más los pies de la mesa. Haz 3 series de 10 repeticiones.

Al sentarte: siempre que vayas a sentarte, aprovecha a imitar las sentadillas: son el ejercicio rey de la parte inferior del cuerpo por la cantidad de músculos que trabajan con un simple movimiento. Tenlo en cuenta si persigues lucir nalgas. Pasos: de pie, con los brazos cruzados sobre el pecho, los glúteos y los abdominales contraídos, baja las caderas flexionando lentamente las rodillas. Mantén la espalda recta y la mirada fija en un punto.

Enfrente del ordenador: mientras estás dándole a la tecla, puedes seguir haciendo ejercicio para fortalecer tus piernas. Pasos: eleva las dos piernas a la vez. Sentirás tensión en los músculos abductores, aguanta la posición al menos 10 segundos y repite 20 veces.

En el ascensor: para conseguir un vientre plano y unas nalgas firmes, sólo tienes que pegarte a las paredes del ascensor. Pasos: de pie, con la espalda contra la pared del ascensor y la barbilla hacia adentro, mantén las piernas separadas entre 30 y 40 centímetros, y los pies a 20 cm. de la pared. Contrae los músculos del vientre y los glúteos.

Al subir las escaleras: evita los ascensores. Sube y baja las escaleras siempre a pie, tus glúteos, muslos y parte superior de las piernas te lo agradecerán. Pasos: mientras subes las escaleras, apoyando solamente la punta de los pies en los peldaños, aprieta bien los glúteos. Si los músculos abductores te tiran es señal de que lo estás haciendo bien.

Mientras limpias la casa: la limpieza de la casa es una pesadilla inevitable para la mayoría, pero si mientras limpias haces ejercicio te resultará más gratificante y divertido. Pasos: con el cubo de la fregona lleno y justo a nuestros pies, separamos las piernas, las puntas de los pies mirando hacia fuera y, en posición rana con la espalda recta, empezamos a elevar el cubo con ambas manos, al tiempo que nos vamos incorporando hasta estar totalmente de pie.

Tomando el sol: cuando estamos tumbados boca abajo con las piernas extendidas, los brazos doblados y la cabeza apoyada sobre ellos, estamos en la postura ideal para trabajar piernas y glúteos. Pasos: levanta las dos piernas a la vez hasta que sientas tensión en los glúteos. Repite la acción las veces que puedas sin superar las 20.

En pleno atasco: aprovecha a efectuar algunos estiramientos mientras el embotellamiento se descongestiona; además de ganar en paciencia, evitarás entumecimientos y contracturas musculares. Pasos: mantén el brazo en posición horizontal. A continuación, cógete el codo derecho con la mano izquierda y efectúa pequeñas presiones hacia arriba. Conseguirás, de esta manera, desentumedecer los músculos. Mantén la posición de 10 a 15 segundos.

Automasaje
Cualquier momento es igualmente bueno para que te regales un masaje. Te ayudará a relajarte, a eliminar toxinas, a deshinchar las piernas, a mejorar la irrigación del cerebro y a regular el ritmo cardiaco.

Cabeza: empieza realizando ligeras presiones en las sienes, al tiempo que dibujas un círculo sobre éstas. Diez minutos serán suficientes. Si tienes algo más de tiempo, continúa tu masaje. Esta vez, apoyando las yemas de los dedos sobre el cuero cabelludo y realizando movimientos circulares con ambas manos.

Piernas: de abajo arriba, empezando por el tobillo y llegando hasta la rodilla, ve masajeando con los dedos pulgares tus pantorillas. Primero una pierna y luego la otra. Hazlo unas cinco veces con cada pierna.

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